Por Naoka Foreman
Cerca de un billón de dólares en recortes a Medicaid y la posible pérdida de los créditos fiscales que subsidian los planes del “Affordable Care Act” (ACA) podrían afectar la capacidad de miles de Nevadenses de acceder a atención médica asequible.
Más de 700,000 Nevadenses dependen de Medicaid, y según un análisis de la organización KFF basado en datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, cerca de 83,000 podrían perder su cobertura en los próximos diez años.
Aunque los demócratas centran su lucha en defender Medicaid y los subsidios del ACA, Brad Isaacs, presidente de la Clark County Medical Society, advirtió que el problema de fondo va más allá: el sistema de salud de Nevada sigue arrastrando deficiencias estructurales.
Pidió mejorar el acceso a préstamos estudiantiles para los futuros médicos y cuestionó cómo la riqueza del sector salud beneficia principalmente a los intermediarios—aseguradoras, farmacéuticas y fabricantes de dispositivos— más que a los pacientes.
En el corto plazo, sin embargo, la preocupación principal sigue siendo la misma: la posibilidad de que los recortes dejen a miles de familias sin atención médica.