Refleja “Kike” Vega una historia de sacrificio y lucha en Las Vegas

Enrique Vega tiene claro que no importa el sacrificio que debamos hacer para llegar a nuestro destino, es fundamental entender el compromiso que nos lleve a empoderar a la comunidad latina que vibra, sueña, sufre y canta en Las Vegas. El miércoles 31 de enero de 2024 en el 2050 E. Eastern Ave., casi esquina con St. Louis Ave. (Foto Frank Alejandre / The Nevadan / El Nevadense)

By Frank Alejandre

February 1, 2024

Enrique Vega anhela consolidar un puente de comunicación, de la Sultana del Norte a Las Vegas, en un viaje en busca del American Dream.

Enrique “Kike” Vega es una historia que inspira y conecta con la comunidad. Sin duda.

En su natal, Monterrey, Nuevo León, México, Enrique Vega tenía 14 años de experiencia en medios de comunicación como locutor de radio, presentador de televisión; conferencista, autor y estaba inmerso en el negocio del entretenimiento.

Sin embargo, poseedor de una innata inquietud y grandes aspiraciones profesionales, decidió emprender el camino en busca del Sueño Americano, dejando atrás a su familia, amigos y estatus. Llegó a Las Vegas cargado de sueños e ilusiones.

Enrique “Kike” Vega es hijo de los señores Jesús Martínez Elizondo, y Wendy Vega Alvarado, nació en Monterrey, Nuevo León, México en 1988. Tiene una hermana cinco años menor, de nombre Wendy Estefanía Martínez Vega, y todos ellos viven todavía en la Sultana del Norte.

El núcleo familiar de Enrique en su infancia fue estable; su padre le enseñó a pensar y detectar el peligro y las oportunidades de manera simultánea, “si estaba en el grupo de amigos y veía que empezaban a hacer algo indebido me alejaba, pero si sentía que había una oportunidad de destacar y sobresalir la tomaba”, externó sobre las enseñanzas paternas, mientras que por el lado materno, “mi madre me decía que siempre debía estar un paso adelante, por ejemplo, los domingos al levantarme siempre recordaba ‘debes estar listo ya con la cama tendida’ porque no esperes a que yo te lo pida”, dijo sobre la educación en el hogar, que le ha servido en su viaje por la vida adulta.

Debido a que su padre era un profesor, “Kike” es un individuo muy disciplinado, ordenado, “cuando jugaba con mis primos siempre me imaginaba que cantaba, que tenía mi programa de televisión, me imaginaba que era Don Francisco (el de Sábado Gigante), Raúl Velasco (Siempre en Domingo) o grababa cassetts de los noventa. Estuve muy conectado con lo que soy en la actualidad desde niño”, acotó sobre sus primeras inquietudes y sueños.

Enrique Vega empezó jugando y ahora es todo un profesional de medios, la radio se convirtió en su “modus vivendi”. Cursó sus estudios profesionales en la Universidad Autónoma de Nuevo León, se graduó de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.

“Me especialicé en lenguaje no verbal, en el comportamiento humano desde mis estudios básicos que, por cierto, los realicé en el sistema de educación pública de Nuevo León”, apuntó.

Durante su etapa universitaria, la visión que tenía de los Estados Unidos era un lugar muy cómodo con muchas oportunidades, con facilidades para crecer. “Pensaba que sería muy sencillo crecer, pero sin duda me impactó el orden de los segmentos noticiosos por el extremo profesionalismo de los conductores, algo que en México -al menos en mi particular punto de vista- no es muy promovido en las grandes cadenas”, explicó detallando que “en México hay mucha talacha, mucha exigencia, pero quizá no tanto protocolo como las empresas estadounidenses”.

Enrique Vega tuvo la oportunidad de viajar (turistear) con el afán de buscar oportunidades. “En 2014 se me mete en la cabeza el Sueño Americano porque justo al hacer radio y televisión en Monterrey, que -dicho con mucho amor y respeto a los ‘Regios’- es una ciudad grande, pero también puede ser un rancho al mismo tiempo. Entonces de repente la televisión en Monterrey parece un circo y yo no quería ser parte de eso. En la Sultana del Norte se transmiten programas como Despierta América, Sábado Gigante, entre otros y me fascinaba la hermosa forma de hacer televisión y en 2014 me decidí a ir en busca del American Dream”, aseveró.

Los primeros días en Estados Unidos fueron como para muchos migrantes, difíciles. Vega empezó a tocar puertas en busca de apoyo profesional en Texas, McAllen, Miami, Las Vegas y otros mercados, turisteando y buscando una oportunidad.

“En las entrevistas y ‘castings’ me iba bien, pero al llegar a la parte de la documentación, la mayoría me decían que no estaban tramitando papeles. Hasta que llegué a Las Vegas en 2018”, compartió.

Eric Palacios un ángel en su camino

“Manejando en el Strip como turista en diciembre de 2017, escuché Exa Las Vegas, me sorprendió mucho, regresé a Monterrey, pero con la motivación del año nuevo y en la búsqueda de mi sueño, recordé la estación radiofónica y busqué los datos para contactarlos; me dijeron que no estaban contratando, pero que les mandara mis datos”, destacó.

Luego el abogado Eric Palacios (a quien le estará eternamente agradecido por el detalle) lo contactó y empezaron a construir un vínculo profesional muy bonito, lo que permitió que se empezara a tramitar un permiso de trabajo.

“Le compartí a Eric Palacios mi sueño, quizá coincidamos en ser soñadores porque se identificó de inmediato con mi historia. Él también es inmigrante, ya que llegó del Ecuador cuando tenía únicamente 9 años y además le encanta la música”, abundó.

La pandemia ocasionada por el COVID-19 en 2019 paralizó muchas cosas en la ciudad, y las oficinas de migración no fueron la excepción. Eso retrasó a Vega para que, en lugar de haber llegado en 2018, la mudanza se postergara hasta el 17 de enero de 2021.

Retos y obstáculos

El primer obstáculo que superó en su llegada a Las Vegas, “el primero fue el choque cultural, porque, aunque hay muchos hispanos en la ciudad, hay una cultura diferente, y eso lo digo con mucho respeto.”

Debido a su adaptación, es innegable establecer cuadros comparativos y reconocer que, en Monterrey, además de ser parte de México, existe una idiosincrasia diferente, única, los ‘regios’ viven en una burbuja y esa situación los exhibe cuando salen de su terruño.

“La cultura estadounidense y los hermanos latinos que ya residen aquí tienen una forma distinta de ver la vida, sus costumbres, tradiciones e incluso la forma de expresarse en un reto”, acotó.

La soledad es otro de los obstáculos que debe superar todo inmigrante.

En el caso de Enrique Vega, socialmente muy balanceado y con una familia solidaria, la soledad le ha cobrado factura, “mis amigos me decían que iba a regresar por la añoranza, por extrañar todo; pero -con muchos esfuerzos- he podido sobrevivir tres años. De hecho, el primero de mi estancia me contagié de COVID-19 y estuve a punto de perder mi voz. El 2022 fue la mejor oportunidad para adaptarme a la soledad y el sufrimiento y en 2023 las cosas fueron mejorando. Aunque de repente un domingo te despiertas y descubres que tu familia está lejos, y eso te causa cierta depresión, te pones triste, verdad”, cuestionó.

El idioma inglés no ha sido un obstáculo para Vega porque estudió algunos años en la Sultana del Norte, aunque reconoce que debe trabajar para perfeccionar el conocimiento y la práctica de la lengua d Shakespeare.

“Las formas de trabajo en la empresa y el mercado son un reto más que un obstáculo. El adaptarte y aportar, seguir aquí, agradecido y buscar la manera de llegar a la meta principal sin olvidarme de quien me tendió la mano”, dijo.

Para Enrique Vega balancear su vida profesional y personal es un asunto básico, el respeto al radioescucha y las estructuras de los medios quedan en el momento que sale de cabina, disfruta de la compañía de su público y pretende ser un buen amigo para la gente en lo cotidiano.

Evolución de los medios de comunicación

Las Vegas en comparación con Monterrey es una ciudad pequeña. Pero la proyección que tiene Sin City en todo el mundo hace suponer un desorden, sin embargo, Vega afirma que la ciudad que lo vio nacer y donde vivió 32 años de su vida, es mucho más caótica.

“Llegué muy acelerado, con las revoluciones al millón, y he tenido que adaptarme a un ritmo acorde a esta ciudad, me ha costado, pero Las vegas es una plataforma maravillosa, donde todo mundo puede verte y hay que aquilatar eso”, apuntó.

Luego de que termine el proceso legal de la documentación, le gustaría quedarse aquí, aportando para la comunidad.

“Las Vegas se ganó mi corazón; la idea que tenía de la ciudad me generó un choque cultural, pero con el paso de los días he quedado enamorado. Quiero retomar mis conferencias, recordarle al latino que el simple hecho de estar acá, haya sido como haya sido, es un acto de valor enorme”, concluyó.

  • Frank Alejandre

    Frank Alejandre is the Community Editor of The Nevadan / El Nevadense. He graduated from the National Autonomous University of México (UNAM) with a degree in Civil Engineering. He has worked in journalism since 1990, first at El Mundo Newspaper, the first Spanish-language weekly publication in southern Nevada, and then at the Las Vegas Review-Journal, where he helped the RJ transition its Spanish language publication El Tiempo newspaper to the Las Vegas Review-Journal en Español.

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